
Por Boris J Pinto
“La pasión y el prejuicio gobiernan el mundo, pero bajo el nombre de la razón”.
Uno de los nombres obligados en la historia de la Iglesia es el nombre de John Wesley, el fundador de la Iglesia Metodista de Inglaterra en el Siglo XVIII. En su historia hay elementos relevantes que nos aportan elementos y principios que la Iglesia moderna debiera revisar con mayor atención.
John Wesley nació en Junio de 1703 en Epworth Inglaterra. Hijo de Samuel Wesley un predicador anglicano y de Susana Wesley, una piadosa madre de 17 hijos, quien educó a su familia sobre los básicos principios de la fe cristiana, Wesley encontraría en los escritos de Lutero y en la influencia del conde de Zinzendorf, el norte de su llamado y su ministerio.
En 1725, tras estudiar en el colegio Charterhouse y en Christ Church en la Universidad de Oxford, fue ordenado diácono y empezó a servir en el seno de la comunidad anglicana, fundando en la misma Universidad el legendario “Holy Club”, un grupo de jóvenes predicadores, quienes se impusieron rígidas conductas de elevada espiritualidad como el ayuno regular, la predicación en cárceles, la visita a gentes pobres, la oración y el profundo estudio de las Escrituras, con el objetivo de impulsar la misión de la Iglesia al interior de la vida universitaria de Oxford. Su estricta disciplina en cuanto a la práctica de su fe, les valió el apelativo en principio irónico de “ Metodistas”, adjudicado por sus compañeros de universidad. En este grupo estaban su hermano Charles Finney y el fundador del metodismo calvinista George Whitefield.
En 1735, viaja junto a su hermano Charles a la ciudad americana de Georgia, enviado en misión por la Iglesia anglicana. Su experiencia y los resultados de este viaje fueron frustrantes. El fruto obtenido de su empresa misionera, no rindió los frutos esperados. Pero en su viaje a Georgia, conoció en el barco a unos hermanos moravos, discípulos del conde Zinzendorf, cuya devoción, su sencillez, su humildad y su dependencia total de Dios, causaron en el alma de Wesley una profunda impresión. Al volver a Inglaterra, se plantea ya la escisión del anglicanismo oficial. En 1738 durante una predicación ferviente en Oxford, plantea que la conversión es el resultado de una actitud del corazón, más que un asunto racional. Después de su fracaso en las colonias americanas, Wesley comprendió que la salvación no derivaba de un ascetismo riguroso y de un sufrimiento autoimpuesto, sino del conocimiento y la experiencia de la gracia de Dios.
Esta nueva posición le puso en aprietos ante la Iglesia anglicana, tras lo cual marchó hacia Alemania para aprender más de la colonia morava del conde Zinzendorf. De vuelta en Inglaterra, junto con George Whitefield, ante la prohibición de usar los púlpitos de la Iglesia oficial, decidieron empezar a predicar al aire libre, en distritos como Bristol, en comunidades de mineros y obreros del ferrocarril, quienes se convirtieron en una creciente audiencia de miles y miles que empezaron a acercarse al Evangelio ante la mirada incrédula del clero anglicano.
El ministerio de Wesley se caracteriza por varios puntos interesantes: Wesley , influenciado por el pietismo alemán, instituyó un ministerio donde la enseñanza de la Palabra estaba a disposición de cada creyente, de una manera voluntaria y espontánea. Dividió su ministerio en circuitos locales, en los cuáles líderes laicos, no necesariamente ordenados, podían enseñar las Escrituras. La santidad, la perfección de la conducta humana, ayudada por la gracia divina, eran fundamentales en la vida cotidiana. Su énfasis social, su trabajo misionero y evangelístico, las predicaciones al aire libre, en espacios abiertos, concurridos y populares, La intensidad y la urgencia de sus mensajes, sus fervientes predicaciones, así como la perfecta organización casi militar de la Iglesia metodista, eran un rasgo distintivo de su trabajo como comunidad.
Otro aporte indudable del ministerio de John Wesley, fue su contribución a la cultura de la Iglesia. No sólo era un gran lector. Entendió la necesidad de fortalecer a sus predicadores y en general a su comunidad, con herramientas doctrinales e intelectuales. Para ello, escribió libros sobre historia universal, sobre ciencias naturales, historia de la Iglesia, medicina y música, convencido de que sus maestros y sus fieles, muchos de ellos obreros y trabajadores humildes, podían encontrar en la Iglesia, no sólo las claves de la salvación eterna, sino tambiénlos medios para una vida más feliz y más fructífera, abriendo dispensarios de salud, involucrándose en tareas de reforma social, trabajando y escribiendo en contra de la esclavitud, publicando libros muy baratos para impulsar el ejercicio de la lectura entre las clases menos favorecidas.
Su ministerio alcanzó metas increíbles. Después de haber fracasado en su primer viaje a Georgia, fueron muchos los misioneros wesleyanos que conquistaron multitudes en las colonias americanas. Aún a la edad de ochenta años, podía vérsele predicando varios sermones diarios, recorriendo comunidades marginadas y repartiendo entre ellos comida y abrigos. Fueron miles de kilómetros los que recorrió a pie o a caballo, predicando sin descanso las verdades eternas de la palabra de Dios por casi 54 años. Criticado por muchos, trabajó siempre en medio de una gran oposición, que sin embargo, jamás podrán restar méritos a una vida dedicada por entero al servicio hacia Dios y hacia su patria, Inglaterra. Muchos afirman que el ministerio de John Wesley, contribuyó definitivamente a salvar a Inglaterra de una revuelta social, que era casi inevitable en los albores de la revolución industrial, llevando a miles de obreros, mineros, labradores y campesinos a una vida perfeccionada en Cristo. Su ejemplo nos enseña que la Iglesia, puede ser como lo enseña Jesús, “ La sal de la Tierra” , “ La luz del mundo “, dejando a su paso huellas que ni el oprobio ni el olvido , pueden borrar
1 respuesta hasta el momento ↓
FABIO GUTIERREZ MURCIA // Julio 8, 2009 a 8:42 am |
Buenos Dias : Dios los bendiga
gracias por permitirme leer unaparte de la biogracia de Jhon Wesley, concidero queesun claro ejemplo delo que Dios quiere que hagan sus siervos en la tierra.
trabajo con comunidades afectadas por la drogadiccion si tienen temas que consideren que pueden ayudarme para compartir con esta poblacion les agradeceria.
Fabio Gutierrez M.
Bogota Colombia
Cel 3108191116